miércoles, 24 de septiembre de 2014

CUENTO DEL CAMALEÓN CORNUDO
EN ESPAÑOL:
Camaleón cornudo
Salí un día a buscar mis animalitos en el Cerro Tosido. Cuando llegué a la cima, decidí descansar, porque el sol ya se había puesto. Entonces tomé de las piedras de por ahí y las usé para apoyar mi cabeza. Como no llevaba petate, me acosté en la hierba.
El cielo se oscureció y empecé a contar las estrellas del atardecer. Entonces, una víbora ponzoñosa se me acercó arrastrándose y lengüeteando la tierra. Tuve miedo y me dije: ¡Qué feo es este lugar!
Entonces vi la víbora mientras se preparaba a morderme, y cuando se lanzó, un camaleón se apareció y la mordió. El camaleón se tragó a la víbora entera y quedó bien gordo. Como estaba muy lleno, se acostó cerca de mí y cerró los ojos.
Cuando el sol me despertó en la mañana, alcé mi cabeza de las piedras y vi al camaleón durmiendo en el mismo lugar. Tomé al camaleón en mis manos, y como fue muy bueno conmigo, empecé a acariciarlo. Iba yo bajando, bajando del cerro y seguía acariciando al animal mientras me dirigía a mi casa. Cuando llegué a la casa, le dije a mi esposa: ¡Mira lo que te traje!
Cuando quité la mano, mi esposa nomás vio una piedra gorda, plana y suavecita. Ella tomó la piedra azul y empezó a sobarla también. Le conté a mi esposa cómo me salvó la vida el camaleón gordo, y ella se encariñó con la piedra.
Desde ese entonces, mi esposa acaricia a la piedra seguido y hace las mejores tortillas del pueblo. ¿Su secreto? Antes de hacer tortillas, siempre acaricia al camaleón muerto y piensa en cómo salvó a su marido de la víbora.

EN MIXTECO:
Xikivi xi kóo
Ni sain iin kivi ndé dini Yuku Nu-Kaí nanduki simbeexí. Donaní sai nde dini yuku ma ni nandukí yuu kui’í dínií, te ni sa kundu’í.
Na ní kuñaa ni kesa’í nakundia’vi sitnúu ansivi. Te ni tnatuu iin koo daná tava kani-si yaá-sí. Ni yu’í sastnu’í inde’i-si, te ni nakani ini:
¡Ya’a ka kini iá dini yuku-yo!
Te índé’í ansa kueeyaa kuyatni-si. Na kua’an-si ndava-si tnínuu-si-yúu ni nde kunu iinn xikivi, te ni koko nii-si kóo ma, te ni nandee tixi-si.
Te ni sa kunduu-sí diin, te ni nakuani nuu-sí, te ni kidi-si.  Donaní nsikui’nu ini, kidi ii-sí indu’u-si yatni diin. Ni tnii-si xi ndui nda’í, te ni kaninda’í yata-si. Ná ní nui ika yuku ma ini ndiai-si. Na ni nasai ve’i ni kachi xi ñaa di’í:
¡Kunde’e ña ni’in-yo!
Te naní dakuxioi nda’í ña’a ve’i ni xini-ñá, iin yuu ndiaa, ka’nú ní cha’ma. Mii-ñá ní tnii-ña yuu nchii ma te nsi’a mani ni tnii-ña yuu ma.
Ni nakani xi-ñá ni dakákú xikivi ma yúu. Kuaa sástnuu ni kuu ini ñá sa’a xikivi yuu ma.
Dende kivi yukán nsi’a mani tiaa-ña dita xixi-nsi, te inuumiña yuu ma nsinuu inia xikivi ní dakaku-si ii-ñá.

2 comentarios:

  1. Yo pensaba poner esa leyenda, me la ganaron, esta muy interesante, es una de mis favoritas, gracias por compartirla.

    ResponderEliminar
  2. ni modo asi el la vida amigo
    espero que el tuyo sea mejor c:

    ResponderEliminar